El caballo es, en mi opinión, uno de los animales más difíciles para dibujar (si no el más difícil). La mayoría de las veces me resulta particuarmente complicado captar correctamente la pose y los detalles de la anatomía equina, y por eso mis caballos casi siempre me quedan muy rígidos y en el peor de los casos, con aspecto de hechos con "palotes". Sin embargo, me gusta aprovechar cuando se me presenta la oportunidad de dibujarlos -aunque luego puedo llegar a odiarme a mí misma por autoimponerme el susodicho predicamento-. Por ello, cuando hace un par de meses atrás nos ofrecieron a los ilustradores de Ryvah la oportunidad de elegir las cartas a dibujar para el siguiente
batch, yo sin dudarlo me lancé de cabeza, no solamente por el Pegaso, sino también por otra carta en particular: la
Pesadilla. Caballos y encima, mostruosos, vaya, para completar junto con
el background, el triunvirato de mis némesis artísticos.
Y de ahí el título del presente post. Si bien con todo y todo me entusiasma el reto de dibujar esa carta, lo cierto es que me ha traído más quebraderos de cabeza de los que había imaginado. En primera, no lograba definir mentalmente una escena que me convenciera, pero lo peor era que no conseguía captar un diseño que me gustase para el animalillo en cuestión, sin caer en el cliché típico de las pesadillas (percherón negro, llamaradas en lugar de crin y cola, hálito de fuego). Así, del apuro por hacer "algo" surgió éste esperpento, claro ejemplo de que cuando no hay inspiración, las cosas sencillamente NO salen (y es mejor no ponerse inventar nada a la fuerza):

Sorprendentemente éste espantoso boceto gustó, pero me dijeron que lo querían como parte de una imagen más grande. Por un lado me alegré, y por el otro pensé "¿Y cómo rayos meto éste dibujo dentro de una composición?", ...¿hace falta que diga lo mucho que odiaba -y odio- el boceto en cuestión?. En fin, hace unas semanas me puse a buscar referencias para enfrentarme por fin a mis Pesadillas y encontré imágenes realmente maravillosas e inspiradoras. Hoy, por fin, me senté a trabajar un poco ésta ilustración, desde cero, y el resultado hasta el momento me tiene bastante contenta (es una foto, no un escaneado) :

Creo que las Pesadillas en principio deben tener un aspecto verdaderamente terrorífico. El primer dibujo que hice no expresa absolutamente nada, por eso decidí olvidarme de él y arrancar de cero, tomando aspectos y detalles de otros dibujos sobre el tema que me gustaron. Sin bien éstas Pesadillas pueden lucir atípicas de la imagen comun de éstos seres mitológicos, mi idea no es repetir dicha imágen preconcebida, sino de algun modo reinventarla para expresar mejor lo que éstas criaturas infunden a su paso: terror, destrucción, oscuridad, muerte...
Ahora sólo me falta terminar de definir éste boceto para que me den el visto bueno y poder pasar a hacer el arte final.