domingo, septiembre 28, 2008

Crónica de una invasión anunciada.

El fin de semana pasado, Alberto y yo tuvimos el placer de conocer en persona, por fin, a Cinthya (KQ) y Albert (Al), dos viejos cyber amigos de los predios del animé. Hace ya unos diez años que conozco a éstos dos, la primera fué Kaku, a quien conocí a través de la antigüa -y hace años desaparecida- lista de correo Anime-E, así como también por una lista de correo dedicada a Sailor Moon, cuyo nombre ya no recuerdo. A Al, lo conocí poco después gracias a Kaku, que en aquellos tiempos andaba reclutando listeros para MangaML, un imperio listero fundado por Al.
Recordando aquellos tiempos de chats grupales, de leer y redactar aquellos e-mails larguíiisimos, comentando impresiones del hobby y cualquier loquera, me parece mentira que ya han pasado tantos años, y sin embargo, dentro de todo, en el fondo seguimos siendo los mismos de aquellos días, que disfrutan de una quedada de amigos viendo animé durante horas. ¿Qué más se puede pedir?. Si Dios quiere, el próximo encuentro será en Reus, donde viven KQ y Al.
Aquí algunas fotillos de los susodichos (aún tengo que bajar algunas fotos del móvil), el resto pueden verlas en mi féisbuc.

Cinthya y Albert.

De izquierda a derecha: Anna, Cinthya, Lennys y Alberto.

domingo, septiembre 21, 2008

Un añito de crecer juntas

Parece mentira que hoy se cumple un año de que llegaste, eras una cosita que apenas llenaba la distancia de mi codo a la punta de mis dedos, tan chiquitita y frágil que me daba miedo tocarte, que lloraba bajito y apenas lograba entornar los ojitos y observar sin parar todo lo que te rodeaba. Hasta la ropita más pequeñita te quedaba inmensa, y ahora cuando veo esas prendecitas me parece mentira que cabías - y de sobra- en ellas.
Casi no me doy cuenta de lo rápido que cambias, tan sólo lo noto cuando veo las fotos y videos, tomados apenas unos pocos meses atrás, y a veces desearía poder controlar el paso del tiempo para disfrutar cada momento, porque cada uno me parece tan único como efímero. Hoy eres una bebé grande, ya te sientas solita, me buscas y me llamas desde tu cunita cada mañana, pues no te conformas con hacer ruiditos y esperar a que yo me asome. Balbuceas, y aunque aún no sepas hablar, sí que sabes hacerte entender. Agarras cosas y me las colocas en el regazo, o me halas del brazo para ponérmelas en la mano. Casi corres cuando te sostengo en pié sosteniéndote de las manitos, y tú decides a dónde ir, y hasta cuando paseamos juntas me miras, balbuceas y te ríes, como comentándome, cuando ves algo que llama tu atención.
Hoy, por primera vez desde que tu abuela se fué, siento que tengo de nuevo una cómplice -aunque ahora los roles están invertidos-, porque mientras tú descubres el mundo, yo crezco también, contigo. Y mi principal deseo es que tú crezcas siempre feliz.
Mi Angelito, mi Piojita, mi Pillina, mi Cosita Rica, todo eso y más eres tú, gracias por elegirme para ser tu mamá. Te amo con todo mi corazón, ¡felíz cumpleaños!.





miércoles, septiembre 17, 2008

Cuando el dibujar se vuelve lo que se dibuja...

El caballo es, en mi opinión, uno de los animales más difíciles para dibujar (si no el más difícil). La mayoría de las veces me resulta particuarmente complicado captar correctamente la pose y los detalles de la anatomía equina, y por eso mis caballos casi siempre me quedan muy rígidos y en el peor de los casos, con aspecto de hechos con "palotes". Sin embargo, me gusta aprovechar cuando se me presenta la oportunidad de dibujarlos -aunque luego puedo llegar a odiarme a mí misma por autoimponerme el susodicho predicamento-. Por ello, cuando hace un par de meses atrás nos ofrecieron a los ilustradores de Ryvah la oportunidad de elegir las cartas a dibujar para el siguiente batch, yo sin dudarlo me lancé de cabeza, no solamente por el Pegaso, sino también por otra carta en particular: la Pesadilla. Caballos y encima, mostruosos, vaya, para completar junto con el background, el triunvirato de mis némesis artísticos.
Y de ahí el título del presente post. Si bien con todo y todo me entusiasma el reto de dibujar esa carta, lo cierto es que me ha traído más quebraderos de cabeza de los que había imaginado. En primera, no lograba definir mentalmente una escena que me convenciera, pero lo peor era que no conseguía captar un diseño que me gustase para el animalillo en cuestión, sin caer en el cliché típico de las pesadillas (percherón negro, llamaradas en lugar de crin y cola, hálito de fuego). Así, del apuro por hacer "algo" surgió éste esperpento, claro ejemplo de que cuando no hay inspiración, las cosas sencillamente NO salen (y es mejor no ponerse inventar nada a la fuerza):
Sorprendentemente éste espantoso boceto gustó, pero me dijeron que lo querían como parte de una imagen más grande. Por un lado me alegré, y por el otro pensé "¿Y cómo rayos meto éste dibujo dentro de una composición?", ...¿hace falta que diga lo mucho que odiaba -y odio- el boceto en cuestión?. En fin, hace unas semanas me puse a buscar referencias para enfrentarme por fin a mis Pesadillas y encontré imágenes realmente maravillosas e inspiradoras. Hoy, por fin, me senté a trabajar un poco ésta ilustración, desde cero, y el resultado hasta el momento me tiene bastante contenta (es una foto, no un escaneado) :
Creo que las Pesadillas en principio deben tener un aspecto verdaderamente terrorífico. El primer dibujo que hice no expresa absolutamente nada, por eso decidí olvidarme de él y arrancar de cero, tomando aspectos y detalles de otros dibujos sobre el tema que me gustaron. Sin bien éstas Pesadillas pueden lucir atípicas de la imagen comun de éstos seres mitológicos, mi idea no es repetir dicha imágen preconcebida, sino de algun modo reinventarla para expresar mejor lo que éstas criaturas infunden a su paso: terror, destrucción, oscuridad, muerte...
Ahora sólo me falta terminar de definir éste boceto para que me den el visto bueno y poder pasar a hacer el arte final.

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